Muchas veces focalizamos el problema de la baja autoestima con relación a la simbolización del cuerpo y en interacción con la vida social, en donde los adolescentes o los adultos puedan sentirse afectados al compararse con sus pares.
Las razones pueden ser varias y van desde la imagen corporal, posición socioeconómica, etc.
La realidad es que, siempre existirá alguien con una posición mayormente favorable a la nuestra, situaciones que no podemos manejar, siempre existirá un alguien con otras oportunidades diferentes a las nuestras, pero diferentes no necesariamente es sinónimo de mejores.
Tomemos un minuto para nosotros mismos, conectemos detenidamente con nuestra esencia, y permitámonos sentir.
¿Que nos pasa? Miedo, vergüenza, fobia, ¿pero…en función de qué? ¿En función a nuestro propio accionar o en comparación a los estándares sociales “bellos”?
Ahora bien, hablemos de la esencia personal. Tal como lo referimos la esencia es eso que poco nos hablan y que como su nombre lo dice, compone la base, el verdadero yo.
Lamentablemente no nos educaron en eso, no tuvimos la base de eso desde pequeños a nivel educativo. ¿Cómo podemos construirnos desde lo no aprendido?
En la sociedad del adorno, la esencia personal no tiene cabida desde el momento que lo importante es lo superfluo y material. Por lo que, vamos transcurriendo y sin darnos cuenta, desde nuestra infancia comenzamos lentamente a seguir esos patrones de conducta socialmente aceptados. ¿Cuál es la consecuencia de ello? personas que sienten que no encajan, que no tienen su lugar en la sociedad del adorno. Y así vivimos el día a día, queriendo entrar en esos mundos aparentemente fantásticos.
Te invito a mirar en tu interior… ¿Acaso existe otra persona igual a ti? Y la respuesta es claramente que no, eres tan exclusivo como los otros. Es por ello por lo que te debes la responsabilidad de cuidarte, aceptarte, y auto valerte.
Sé que no es una tarea fácil inmersos tantas apariencias que falsamente suelen definirnos sepultando a la esencia interior.
Trabajemos en ello, el ser conscientes de nuestro propio proceso de transformación. Eso nos permitirá construir nuestro lugar en el mundo, una meta alcanzable, un cambio en la vida que nos haga felices. Un nuevo trabajo, un emprendimiento personal cosas que no necesariamente están asociadas el cuerpo o a la imagen.
Un crecimiento personal asociado a metas, realizaciones. El cambio y la desmitificación del valor del cuerpo perfecto se da en los pequeños cambios personales de cada uno de nosotros, en la suma de nuestros cambios, en el valor del cuerpo, la mente y el espíritu.
Te invito a conectar contigo mismo, a dejar la coraza y las apariencias ya que es la única forma de sentir y aceptarte tal como eres, de esta forma comenzaremos el proceso de sanación.
La baja autoestima y no ponernos en el lugar que nos pertenece provoca varios desajustes que nos son exclusivos del cuerpo sino que inevitablemente vamos a producir poco como resultado de cómo me estoy sintiendo conmigo mismo.
El afuera se vuelve inmenso cuando me siento pequeño.
